Manifestación en Barcelona por la unidad de España y contra el separatismo

Convivencia Cívica Catalana apela a los ciudadanos catalanes a asistir de una forma masiva y cívica a la manifestación que tendrá lugar en Barcelona este próximo domingo 8 de octubre contra el separatismo y por la unidad de España. El acto comenzará a las 12:00 horas en la Plaza Urquinaona y se espera que sea multitudinario.

Estamos, como bien sabes, en un momento crítico en que debemos defender nuestro país de aquellos que pretenden acabar con él. La radicalización de la clase política gobernante en Cataluña llamando a saltarse la legalidad y creando una profunda fractura en la sociedad genera, como es lógico, preocupación en muchos ciudadanos catalanes y también del resto de España.


Es necesario más que nunca demostrar que las calles en Barcelona no son del separatismo y que no todos los catalanes somos separatistas. Que muchos, la mayoría, somos y nos sentimos catalanes y españoles.

La hipotética secesión que amenazan llevar a cabo traería consigo la fractura de numerosos vínculos sentimentales con el resto de España y unas graves consecuencias económicas derivadas de la ruptura con el principal mercado de las empresas catalanas, que es el resto de España, y la salida de la Unión Europea, que representa el 80% de las ventas de la economía catalana.

Ante esta aventura irresponsable a la que se nos quiere llevar Convivencia Cívica Catalana quiere expresar desde Barcelona su compromiso con la legalidad, con el estado de derecho, con la convivencia, con la unidad de todos los ciudadanos españoles y apela a participar en el acto de este domingo.

Nos jugamos mucho en Cataluña y en el conjunto de España. Entre todos podemos vencer al separatismo.

La aportación del resto de España a la economía catalana



El resto de España es, con diferencia, el mercado más importante de ventas de las empresas catalanas, cuadriplicando en volumen al siguiente cliente, Francia. Es obvio que las compras del resto de españoles generan en Cataluña notables réditos económicos, desde beneficios para las empresas catalanas a creación de empleos.

En base a los datos del modelo input-output elaborado por el Instituto de Estadística del propio gobierno catalán, puede cuantificarse que las compras del resto de España generan en Cataluña 
54.494 millones de euros anuales en riqueza (en gran medida, en beneficios de las empresas catalanas), es decir, unos 7.200 euros por catalán y año.

A nivel de puestos de trabajo, las compras del resto de españoles generan en Cataluña 
973.000 empleos, lo cual representa un 27% del total del empleo existente en Cataluña. En otras palabras, 1 de cada 4 puestos de trabajo en Cataluña dependen del resto de España. Por sectores destacan los 333.000 empleos en el sector comercio, los 235.000 de la industria o los 144.000 en diversas actividades profesionales.

En caso de una hipotética 
secesión de Cataluña y consiguiente ruptura con su principal mercado, tendría notables efectos negativos sobre la producción, el valor añadido y el empleo de la economía catalana. En ocasiones se presenta a la secesión de Cataluña como si no tuviera ningún efecto sobre las relaciones comerciales con el resto de España (“si nos compran ahora, nos comprarán después”). Sin embargo, no existe ni un solo caso de secesión a nivel mundial que no haya afectado al comercio.

Los estudios realizados a nivel internacional concluyen que la aparición de una nueva frontera política conlleva una caída entre el 33% y el 66% sobre el comercio bilateral existente con anterioridad a su creación, como consecuencia del conocido border effect o 
efecto frontera. Ello implicaría en promedio para Cataluña una pérdida de 27.000 millones de euros en riqueza anual (en buena parte en menores beneficios de las empresas catalanas) y 486.000 puestos de trabajo.

El estudio también analiza la aportación del resto de España a la 
financiación de la economía catalana. En este sentido, las estadísticas del Banco de España muestran que Cataluña concentra más del 18% de los préstamos del sector financiero español pero solo el 15% de los depósitos del sistema. Ello implica que una parte sustancial de los créditos emitidos en beneficio de los ciudadanos y empresas de Cataluña se financian con los depósitos del resto de España.

A nivel de valoración de los datos expuestos, Convivencia Cívica Catalana considera que el tristemente famoso “España nos roba”, creado por políticos nacionalistas con el objetivo de crear resentimiento contra el resto de españoles para obtener un beneficio político en Cataluña, debería transformarse en un “
España nos enriquece”. No parece adecuado calificar de “ladrones” a quienes aportan miles de millones de euros a Cataluña en riqueza, beneficios empresariales y creación de empleo.


El dosier de prensa puede descargarse aquí.

Nuestro rechazo al referéndum ilegal y sin garantías democráticas del 1-O




Convivencia Cívica Catalana (CCC), como entidad de la sociedad civil de Cataluña, manifiesta su total rechazo al referéndum ilegal y sin garantías democráticas impuesto por los políticos secesionistas.

La clase política nacionalista lleva ya varios años instalada en su obsesión por quedarse con todo el poder en Cataluña, empeñada en montar un estado donde ellos lo controlen todo y la masiva corrupción política que les ha afectado en los últimos años cuya máxima expresión ha sido el caso del 3% quede impune.

Estamos presenciando, en definitiva, la huida hacia adelante de una auténtica “casta política”, que lleva gobernando Cataluña desde hace décadas, para escapar de la legalidad y del estado de derecho.

Quieren hacerlo además haciéndose pasar por supuestos “demócratas”, por medio de un referéndum sin ninguna garantía, donde la sindicatura electoral es nombrada por ellos, donde el recuento de votos es efectuado por quienes ellos nombren, con instituciones y recursos públicos volcados únicamente en la opción que ellos defienden.

El referéndum propuesto por los separatistas no cumple ni una sola de las condiciones de la Comisión de Venecia, organismo que a nivel europeo regula la realización de referéndums. 

Digámoslo claramente: el único objetivo de este “pseudoreferéndum” sin ninguna garantía de legalidad ni imparcialidad es dar una “apariencia democrática” a lo que es un auténtico golpe de estado de unos políticos que pretenden hacerse con el control absoluto de un territorio saltándose las leyes vigentes.

Queremos también subrayar que la exigua mayoría separatista en el parlamento autonómico catalán se sustenta en que los sufragios “pesan” diferente en función de la zona de Cataluña. Si los votos valiesen lo mismo en todo el territorio catalán, los partidos separatistas no tendrían mayoría parlamentaria. Todo ello pone aún más en duda si cabe la legitimidad del abusivo rodillo parlamentario que han impuesto y también de sus aspiraciones.


Convivencia Cívica Catalana considera que, dada la actitud irresponsable del separatismo catalán, vulnerando el marco legal, burlándose de la Justicia y pisoteando los derechos de la oposición democrática, el gobierno central debe tomar cartas en el asunto poniendo en marcha las medidas oportunas, incluyendo la aplicación del artículo 155 de nuestra Constitución, para requerir al gobierno de Puigdemont al cumplimiento de la legalidad con objeto de restablecer la estabilidad política en beneficio de la sociedad y la economía catalanas.


La radicalización de la clase política gobernante en Cataluña llamando a saltarse la legalidad y creando una profunda fractura en la sociedad genera, como es lógico, preocupación en muchos ciudadanos catalanes y también del resto de España.

La hipotética secesión que amenazan llevar a cabo traería consigo la fractura de numerosos vínculos sentimentales con el resto de España y unas graves consecuencias económicas derivadas de la ruptura con el principal mercado de las empresas catalanas, que es el resto de España, y la salida de la Unión Europea, que representa el 80% de las ventas de la economía catalana.

Ante esta aventura irresponsable a la que se nos quiere llevar Convivencia Cívica Catalana quiere expresar desde Barcelona su compromiso con la legalidad, con el estado de derecho, con la convivencia y con la unidad de todos los ciudadanos españoles.

Resultados del Sistema de Financiación Autonómica

Cataluña es la comunidad autónoma que recibe más recursos del modelo de financiación autonómica, con 20.134 millones de euros. Le siguen Andalucía con 19.680 millones, la Comunidad de Madrid con 15.000 millones y la Comunidad Valenciana con 11.248 millones. Así se desprende de los resultados definitivos del sistema de financiación autonómica correspondiente a 2015, dados a conocer por el Ministerio de Hacienda y Función Pública en este mes de julio.

En términos per cápita, ocho comunidades autónomas reciben recursos del sistema por habitante superiores a la media (Cantabria, La Rioja, Aragón, Extremadura, Galicia, Castilla y León, Asturias y Cataluña) mientras que otras siete (Castilla La Mancha, Baleares, Andalucía, Madrid, Canarias, Comunidad Valenciana y Murcia) se sitúan por debajo de ella.

Sólo dos autonomías son contribuyentes netas al sistema: la Comunidad de 
Madrid y Baleares. El resto de comunidades reciben del sistema una contribución positiva. Los resultados del vigente modelo de financiación autonómica, cuya negociación tuvo lugar en 2009 por el gobierno de Zapatero con el entonces tripartito catalán, muestran un cierto sesgo positivo hacia Cataluña en detrimento de otras autonomías como Madrid o Murcia.

El análisis realizado por Convivencia Cívica pone especial énfasis en un aspecto poco conocido: el modelo actual de financiación autonómica establece un plus de financiación para las autonomías con una 
lengua cooficial. Se trata de un aspecto ciertamente llamativo y que algunos analistas consideran hasta cierto punto discriminatorio. En concreto, debido a las negociaciones con ERC se incluyó en el sistema de financiación autonómica una partida de más de 230 millones de euros de financiación extra para las autonomías bilingües. El supuesto objetivo era coadyuvar a la ‘normalización lingüística’. El gobierno de Cataluña ingresa la mayor parte de esta financiación extra anual, con el 41% del dinero repartido, seguido por el valenciano con un 26% del total. 

Convivencia Cívica Catalana considera a nivel global que el sistema actual de financiación autonómica es un modelo 
complejo, con un elevado grado de arbitrariedad en la distribución de los recursos entre autonomías y en el que no se incentiva la responsabilidad en el ejercicio del gasto autonómico. 

Con vistas a la revisión del modelo de financiación autonómica, que debería llevarse a cabo próximamente, se propone un sistema 
cohesionador con visión de Estado, despolitizado, que asegure el buen uso del dinero recibido, favorezca la racionalización y la austeridad en el gasto y converja hacia un modelo único para todas las autonomías, incluyendo al País Vasco y Navarra.

Más información sobre todo ello puede consultarse en el dosier de prensa en este enlace.

Análisis de la competitividad de Cataluña

La Comisión Europea sitúa a Cataluña entre las regiones con mejores infraestructuras (viarias, ferroviarias y aeroportuarias) de Europa con una puntuación de 127 referida a un promedio de las regiones europeas de 100. Por encima, por ejemplo, de todas las regiones de Austria, Dinamarca y Finlandia. Así se desprende del Índice de Competitividad Regional de la UE, presentado recientemente y cuyos datos han sido analizados por Convivencia Cívica Catalana.

Desglosadas por tipología, en cuanto a vías de alta capacidad para vehículos (autopistas y autovías), Cataluña supera el promedio de la UE con una puntuación de 101 sobre 100, situándose por encima de varias regiones inglesas, holandesas o francesas como las cercanas de Languedoc-Rosellón (97) y Provenza-Alpes-Costa (93).

En el caso de las infraestructuras ferroviarias, la UE puntúa a Cataluña con un 121 sobre un índice europeo de 100, por encima de regiones alemanas como Baviera (120) u holandesas como Groningen (110).

Por lo que respecta a infraestructuras aeroportuarias, la UE sitúa a Cataluña con un nivel de 145 sobre un promedio de las regiones europeas de 100, valorando a los aeropuertos catalanes por encima, por ejemplo, de los de regiones capitales como Estocolmo (144), Copenhague (142), Berlín (126) o Viena (122).

En su informe sobre competitividad, la Comisión Europea valora también a las instituciones de las diferentes regiones europeas, otorgando a las catalanas una puntuación de 78 sobre un promedio de las regiones de la UE de 100. Ello sitúa a las instituciones catalanas en el tercio inferior europeo en el indicador institucional.

Se trata ciertamente de valores bajos para una región con un cierto nivel de desarrollo. Por ejemplo, la Comisión Europea valora a las instituciones de Cataluña con una nota inferior a las de todas las regiones de Portugal, algunos países de la Europa del Este o territorios de ultramar como la Guayana francesa. La Comisión Europea ha evaluado a nivel institucional tres aspectos: calidadcorrupción e imparcialidad. En los tres ámbitos, Cataluña obtiene peores puntuaciones que las medias española y europea.

Convivencia Cívica Catalana considera que la Comisión Europea desmonta el discurso victimista del nacionalismo catalán sobre falta de infraestructuras. Las deficiencias que puedan existir en la red de infraestructuras catalana –que muchas veces se amplifican para ser utilizadas con un evidente interés político- deben analizarse y resolverse pero, en general, las infraestructuras de Cataluña –más aún desde la incorporación del tren de alta velocidad que une a las cuatro capitales catalanas- se encuentran entre las más amplias, accesibles y desarrolladas de Europa, como pone de relieve la Comisión Europea.

El factor que lastra la competitividad de Cataluña no es, en todo caso, el nivel de unas infraestructuras que están por encima de la media de la UE sino la actuación de unas instituciones que están sensiblemente por debajo de la media europea. La inseguridad e incertidumbre política, la elevada percepción de corrupción en las instituciones catalanas derivada de escándalos como el 3% o el sectarismo político y la falta de imparcialidad en sus concesiones administrativas no son buenas tarjetas de presentación para la competitividad de Cataluña y no han pasado desapercibidas en Bruselas.

El dosier de prensa puede descargarse en este enlace.

Los inmigrantes en el sistema educativo de Cataluña

 http://files.convivenciacivica.org/Los inmigrantes en el sistema educativo de Cataluña.pdf


El sistema educativo de Cataluña presenta graves problemas y carencias en la integración del alumnado inmigrante.

En la última edición de PISA, el nivel de fracaso de los estudiantes inmigrantes en Cataluña (32%) triplicó al de sus compañeros autóctonos (11%).

Si se analizan las puntuaciones de PISA la diferencia de rendimiento entre alumnos inmigrantes y nativos en Cataluña es significativamente elevada -62 puntos-, notablemente superior a la media de la Unión Europea (38 puntos) y la media de España (42 puntos).  



Los 62 puntos en la escala de PISA equivalen aproximadamente a un retraso de 20 meses de escolarización de los alumnos inmigrantes respecto a los nativos en Cataluña, una diferencia que se reduce a 13 meses en el resto de España y a 12 meses en la UE.

Pero PISA no ha evaluado en su edición de 2015 tan solo resultados académicos sino también el nivel de integración de los alumnos en el sistema escolar. De acuerdo a los datos de la conocida evaluación internacional, el sistema educativo de Cataluña es el que consigue menos integración del alumnado inmigrante de todas las autonomías. Los alumnos inmigrantes en las aulas catalanas son los que se sienten menos ’integrados’ en su escuela, más 'aislados' del resto de estudiantes y más ‘incómodos y fuera de lugar’ en su centro de toda España.


Los alumnos inmigrantes de origen hispanoamericano se sienten particularmente descontentos en el sistema educativo catalán. Casi un 30% de alumnos inmigrantes de habla hispana afirman no sentirse en absoluto ‘integrados’ en la escuela en Cataluña, prácticamente el triple que en Madrid (11%). De hecho, Cataluña es la única comunidad autónoma de España donde los inmigrantes hispanoamericanos se sienten menos integrados en la escuela que los inmigrantes de lenguas extranjeras. Se trata de un hecho ciertamente insólito ya que –como es lógico- los inmigrantes que llegan a un territorio donde su lengua es la mayoritaria se suelen sentir más integrados que los que hablan lenguas foráneas.

Consideramos que la inmersión lingüística no es ajena a los malos resultados del alumnado inmigrante en Cataluña. En un sistema donde la única lengua vehicular admitida es el catalán, los niños inmigrantes, en su gran mayoría hispanohablantes (casi dos de cada tres en Cataluña), deben sumar en el proceso de aprendizaje a la dificultad propia de las materias una dificultad lingüística añadida: aprender en una lengua diferente. Creemos que la imposición del modelo monolingüe de la inmersión, con el catalán como única y exclusiva lengua vehicular en la escuela, constituye una barrera relevante a nivel pedagógico que los alumnos inmigrantes no encuentran en otras regiones de España, dificultando así su proceso de aprendizaje y también de integración escolar.

El dosier de prensa en español puede descargarse aquí.

English version can be downloaded here.